Qarvath Ashal Sin'Feloth Elfo de Sangre | Fichas rechazadas | comunidad

Por favor, regístrate, Invitado
Buscar
Forum Scope


Coincidir



Opciones de Foro



Minimum search word length is 3 characters - maximum search word length is 84 characters
Registro Olvidaste la contraseña?
sp_Feed block
Qarvath Ashal Sin'Feloth Elfo de Sangre
Veterano
Jugador
Level 1
Forum Posts: 208
MyCred MyCred Asc 1,247
Miembro Desde:
mayo 16, 2018
sp_UserOfflineSmall Desconectado
1
julio 28, 2017 - 8:13 pm
sp_Permalink sp_Print sp_QuotePost
https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/originals/7e/8e/1a/7e8e1abef79bddc98206cde1286dfc27.png

[AUTOPLAY]https://www.youtube.com/embed/Q5BHdXeCoac[/AUTOPLAY]

[table=”width: 700, class: outer_border, align: center”]
[tr]
[TD=”bgcolor: #510A0A”][FONT=Morpheus][SIZE=7]

Qarvath Ashal Sin’Feloth

[/SIZE][/FONT][/td]
[/tr]
[/table]

[table=”width: 500, class: outer_border, align: center”]

[tr]
[TD=”bgcolor: #510A0A”][FONT=Morpheus][SIZE=5]

Atributos

[/SIZE][/FONT][/td]
[/tr]
[/table]

[table=”width: 500, class: grid, align: center”]
[tr]
[TD=”bgcolor: #510A0A”]Nombre del personaje[/td]
[td]

Qarvath Ashal Sin’feloth

[/td]
[TD=”bgcolor: #510A0A”]Clase[/td]
[td]

https://wow.gamepedia.com/media/wow.gamepedia.com/thumb/7/77/ClassIcon_warlock.png/26px-ClassIcon_warlock.png?version=a550bf93c91338306e9b0e3dee01608b
Brujo

Nombreclase[/td]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Alineamiento[/td]
[td]

Legal/Malvado

[/td]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Facción[/td]
[td]

https://wow.gamepedia.com/media/wow.gamepedia.com/4/4f/Horde_32.png?version=43aeabb681ab73dde6c4eede5487b2c1
Horda

[/td]
[/tr]
[tr]
[TD=”bgcolor: #510A0A”]Raza[/td]
[td]

https://wow.gamepedia.com/media/wow.gamepedia.com/2/23/IconSmall_BloodElf2_Male.gif?version=4a9fe3cae440d6cded52ccb9092768e3
Sin’dorei

[/td]
[TD=”bgcolor: #510A0A”]Género[/td]
[td]Masculino[/td]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Estado Civil[/td]
[td]Soltero[/td]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Apodo[/td]
[td][/td]

[/tr]
[tr]

[td=”bgcolor: #510A0A”]Fe[/td]
[td]Fé en Belore[/td]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Organización oficial[/td]
[td] El relicario[/td]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Títulos que ostenta[/td]
[td][/td]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Clase de Prestigio[/td]
[td][/td]
[/tr]
[/table]

[table=”width: 500, class: outer_border, align: center”]
[tr]
[TD=”bgcolor: #510A0A”][FONT=Morpheus][SIZE=5]

Características físicas

[/SIZE][/FONT][/td]
[/tr]
[/table]
[table=”width: 500, class: grid, align: center”]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Peso y altura:[/td]
[td]1,79 Metros y 69 Kilos[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Edad:[/td]
[td]370[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Apariencia:[/td]
[td]Qarvath es un elfo de talla pequeña, tato en su altura como en el peso a ojos de los demás incluso alguien ajeno al trato con elfos se ve rápidamente su desfavorable condición. No obstante esto poco o nada importa a Qarvath quien por otro lado luce un rostro normal a excepción de unos pomulos muy marcados que hacen capaz de vislumbrar cada minima forma de la mandibula tras ellos. Su rostro se ve coronado por dos ojos grandes como platos de un leve rubor verde que se ira incrementando conforme su propietario se interne mas en la investigación demoniaca, sus cabellos a diferencia de los rojos de los Ashal Sin’feloth son como su hermanastra Uruviel de un tono rubio platino tan palido que fácilmente se distingira con el blanco a menos que se observe con gran atención ese detalle.[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Misceláneas:[/td]
[td]Por el momento Qarvath no presenta ninguna herida reseñable ni a gozado de una marca de nacimiento al nacer que pueda ser de digna mencion.[/td]
[/tr]
[/table]

[table=”width: 500, class: outer_border, align: center”]
[tr]
[TD=”bgcolor: #510A0A”][FONT=Morpheus][SIZE=5]

Características Psicológicas

[/SIZE][/FONT][/td]
[/tr]
[/table]
[table=”width: 500, class: grid, align: center”]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Personalidad:[/td]
[td]Seguro de que la fuerza es un valor con el que no puede contar contra otros competidores toda la vida de Qarvath hasta el momento ha dado lugar a una serie de pensamientos y formas de ver las cosas radicalmente opuestas al resto. Para comenzar se guarda de no ser jamas taciturno gozando del don de palabras y siendo capaz de alargar temas banales por horas. Ademas Qarvath es extremadamente agil en su pensamiento lo que le ha conducido a sobrevivir en mas de una condición gracias a esta facilidad de pensamiento transformada en astucia natural, otras de sus muchas facetas es la mentira la cual mostrara siendo obediente en el momento oportuno o irreverente para ganarse lealtades que le favorezcan en un punto ultimo. Todos los puntos narrados anteriormente confluyen en un rasgo que en ultima instancia hace de Qarvath un sin’dorei no tan poco común, la arrogancia de la cual vive alimentándose.[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Recuerdos:[/td]
[td]Sus recuerdos se dividen en amargos asi como dulces y terrorificos a su pinto de vista, amargo pudiera calificarse el preciso instante en que llego a sus oidos la muerte del señor de los Ashal Sin’feloht, Orodreth. Por dulce todos y cada uno de los recuerdos de su niñez junto a su madre, los unicos instantes de la vida en que Qarvath alcanzo a atisbar esa irrisoria sensacion que es la despreocupacion y felicidad. Un recuerdo terrorifico es sin duda presenciar la ejecucion de su madre,
sin duda el momento clave en la vida del elfo y que ha conducido sus pasos desde entonces hasta lo que es hoy.[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Hobbies:[/td]
[td]Qarvath ha desarrollado extraños gustos, tanto por los temas de conversacion referentes a sucesos del todo bizarros, es un apasionado tambien tanto de las reliquias arcanas como de la historia titanica de Azeroth pero por encima de todo la Legion ocupa sus pensamientos casi cada instante que pasa respirando. Le fascina su origen, su incomensurable poder, morfologia y las tan diversas razas que pueblan sus filas. Muchos diran que el conocimiento sobre el enemigo otorga una opcion de victoria mas sencilla, otros opinaran que quien mira al abismo por demasiado tiempo terminara por precipitarse a el.[/td]
[/tr]
[/table]

[table=”width: 500, class: outer_border, align: center”]
[tr]
[TD=”bgcolor: #510A0A”][FONT=Morpheus][SIZE=5]

Datos

[/SIZE][/FONT][/td]
[/tr]
[/table]
[table=”width: 500, class: grid, align: center”]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Clase Social:[/td]
[td]Noble sin herencia[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Trabajos:[/td]
[td]Qarvath dedica su vida entre las filas del Relicario a la excavacion y descubrimiento de reliquias arcanas, titanicas o inclusive demoniacas del mundo de Azeroth.[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Dinero:[/td]
[td]http://i64.tinypic.com/iqy8pg.png Monedas de oro:0

http://i63.tinypic.com/4si8ef.png Monedas de plata: 0

http://i66.tinypic.com/34s2hef.png Monedas de bronce: 0[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Títulos:[/td]
[td]No ostenta titulos por el momento[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Posesiones:[/td]
[td]Qarvath frecuenta a ir ligero de equipaje aunque no es elfo que se encapriche facilmente de algo como para portarlo siempre encima. En su cinturon guarda una pequeña paleta para excavar si asi es requerido con minucioso cuidado y un morral por supuesto de lo que se presume materiales de primera clase en el cual guarda sus libros y diarios de inevstigacion asi como algun pequeño odre de cuero curado en su mayoria con vino u zumo en su interior, nunca se sabe cuando sera necesario refrescarse.
[/td]
[/tr]
[/table]

[table=”width: 500, class: outer_border, align: center”]
[tr]
[TD=”bgcolor: #510A0A”][FONT=Morpheus][SIZE=5]

Armas y armaduras

[/SIZE][/FONT][/td]
[/tr]
[/table]
[table=”width: 500, class: grid, align: center”]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Armadura[/td]
[td]En un ejemplo de estramboticas manias, Qarvath anda siempre obsesionado con sus muchas togas. Pocas cosas le son mas valiosas y procura solo vestir lo mejor, su utilidad en otras situaciones carece de relevancia y por ello odia tomar el equipamiento del relicario que considera alejado de los estandares culturales elficos y mas cercano al de raza menores. Sea como sea su tunica esta hilada con algodon del bosque eterno de Quel’thalas y procura de emplear tintes coloridos con frecuencia el rojo, naranja los cuales combina frecuentemente con el negro. La rotura de una de estas togas le obsesionara hasta tal punto que dara maxima prioridad a la confeccion de una nueva tunica que vestir o la reparacion de la tunica rota.
[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Arma principal[/td]
[td]Baston de viaje: Su viejo baston, compañero inseparable de fatigas y su principal arma para combatir las fuerzas que se le oponen. Tallado en madera del bosque eterno de Quel’thalas su color es blanquecino destilando pureza que parece no extinguirse ni con el paso de los siglos y en su interior alberga poder arcano que hace a su vez de canalizador lo cual sin duda resulta imprescindible a su portador en todo momento.[/CENTER] [/td]
[/tr] [/table]

[table=”width: 500, class: outer_border, align: center”]
[tr]
[TD=”bgcolor: #510A0A”][FONT=Morpheus][SIZE=5]

Monturas

[/SIZE][/FONT][/td]
[/tr]
[/table]
[table=”width: 500, class: grid, align: center”]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”][/td]
[td]-
[/td]
[/tr][/table]

[table=”width: 500, class: outer_border, align: center”]
[tr]
[TD=”bgcolor: #510A0A”][FONT=Morpheus][SIZE=5]

Reputacion

[/SIZE][/FONT][/td]
[/tr]
[/table]
[table=”width: 500, class: grid, align: center”]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”] Quel’thalas[/td]
[td]http://i63.tinypic.com/1zclikk.png Neutral[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”] El Relicario[/td]
[td]http://i63.tinypic.com/1zclikk.png Amistoso[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Aruspices[/td]
[td]http://i63.tinypic.com/1zclikk.pngNeutral[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Liga de Expedicionarios[/td]
[td]http://i63.tinypic.com/1zclikk.png Antipatía[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Orgrimmar[/td]
[td]http://i63.tinypic.com/1zclikk.png Neutral[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Entrañas [/td]
[td]http://i63.tinypic.com/1zclikk.png Neutral[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Islas del eco[/td]
[td]http://i63.tinypic.com/1zclikk.png Neutral[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Cima del Trueno[/td]
[td]http://i63.tinypic.com/1zclikk.png Neutral[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Legion Ardiente[/td]
[td]http://i63.tinypic.com/1zclikk.png[COLOR=”#FF0000″]Odiado[/COLOR][/td]
[/tr]
[/table]

[table=”width: 500, class: outer_border, align: center”]
[tr]
[TD=”bgcolor: #510A0A”][FONT=Morpheus][SIZE=5]

Familiares y conocidos

[/SIZE][/FONT][/td]
[/tr]
[/table]
[table=”width: 500, class: grid, align: center”]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]http://i66.tinypic.com/2qasad1.gif Alaenna (Quel’dorei)[/td]
[td]Madre Biologica (Exaltado/Fallecida)[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]https://wow.gamepedia.com/media/wow.gamepedia.com/5/5e/IconSmall_HighElf_Male.gif?version=4ae232825a553adebc248bd444609d3e Orodreth Ashal Sin’Feloth (Quel’dorei)[/td]
[td]Padre Biologico (Indiferente/fallecido)[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”][La imagen no se encuentra] Aathar Ashal Sin’Feloth (Sin’dorei)[/td]
[td]Hermanastro(Antipatia/vivo)[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”][La imagen no se encuentra] Kel’thius Ashal Sin’Feloth (Sin’dorei)[/td]
[td]Hermanastro(Antipatia/vivo)[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”][La imagen no se encuentra] Lorathal Ashal Sin’Feloth (Sin’dorei)[/td]
[td]Hermanastro(Antipatia/vivo)[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”][La imagen no se encuentra]Uruviel Ashal Sin’Feloth (Sin’dorei)[/td]
[td]Hermanastra (Indiferente/viva)[/td]
[/tr]
[/table]

[table=”width: 500, class: outer_border, align: center”]
[tr]
[TD=”bgcolor: #510A0A”][FONT=Morpheus][SIZE=5]

Conocimientos

[/SIZE][/FONT][/td]
[/tr]
[/table]
[table=”width: 500, class: grid, align: center”]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]

Razas Demoniacas


[/td]
[td][SIZE=2]

[Qarvath anda desde hace años obesionado con los demonios, fuera su historia reciente, pasada o morfologia este estudio le ha llevado a tener un conocimiento “superior” a la media a la hora de interpretar las distintas razas, comportamientos inclusive habilidades de los demonios de la Legion Ardiente.]

[/SIZE][/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]

Ilustrado en Reliquias


[/td]
[td][Como miembro del Relicario a Qarvath le fascina el estudio de las ruinas antiguas y las reliquias que estas encierran es por ello que sus conocimientos son lo suficientemente avanzados como para determinar en la mayoria de ocasiones a que civilizacion pertenece una estructura o reliquia asi como su posible uso.][/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”][/td]
[td][/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”][/td]
[td][/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”] [/td]
[td][/td]
[/tr]
[/table]

[table=”width: 700, class: outer_border, align: center”]
[tr]
[TD=”bgcolor: #510A0A”][FONT=Morpheus][SIZE=7]

Historia

[/SIZE][/FONT][/td]
[/tr]
[/table]

Toda historia tiene un comienzo, puede ser agradable, desagradable, tornarse en pesadilla o un sueño elaborado de la más exquisita forma. Tales historias pueden tener finales precoces y otras extenderse más de lo requerido, El elfo Qarvath es buen ejemplo de ello, nacido en épocas donde el conflicto yacía dormido y la única preocupación eran los excesos englobados en lujosas edificaciones, joyas o placeres carnales de la carne, todo ello dentro del imperecedero reino de Quel’thalas donde nada cambia a la vista mortal más donde los antaño inmortales no cejan en sus luchas de poder en su mayoría desencadenadas y acabadas sin rastro alguno de sangre tiñendo las empedradas calles, tales conflictos no suelen tener otro desencadenante que la ambicion representada en las casas nobles. En una de tales batallas participaron los Ashal Sin’Feloth, orgullosos de sus orígenes y sobre todo su poder no dudaron en enfrentarse contra quienes pudieron para ascender hasta desear situarse solo por debajo de la dinastía real de los caminantes del sol. Los siglos pasaban pasajeros solo como expectadores de tales conflictos en cubiertos, a los señores piadosos con buen juicio de gobierno los sucedían dementes ávidos de poder y el ciclo pareciera repetirse por la eternidad de sus vidas casi inmortales.

No obstante entre los Ashal Sin’Feloth todo cambio con la llegada de Orodreth III primogénito de la casa, el elfo era ejemplo de elfo noble, su porte noble y cabellos de fuego como crepitantes ascuas en la oscuridad eran visión común en toda reunión que se llevara a cabo en tiempos aquellos, pareciera el arquetipo de elfo que todos aspiran a ser mas como un secreto guardaba Orodreth que ni sus mas allegados llegaron ni llegarían ciertamente a conocer. Era en exceso alguien con ambicion mas sobretodo pasional, se rumoreaba mas no confirmaba que amantes podían contarse en su lecho por decenas, una detrás de otra de seguido y finalmente acabaron por aparecer necios lo suficientemente valientes o idiotas como para reclamar al ya años después señor de la casa, cobijo y riquezas como descendencia directa, bastardos. Nadie señalaba en acusaciones a Orodreth pero aquellos jóvenes desaparecían por algún motivo en aquellos días, cartas redactadas con su letra, quizás forzados, quizás embrujados.

“Ann’da, Minn’da con la certeza de que leeréis esta carta os expondré sin demora los planes de marchar que en mi ser desde tiempo atrás albergo. La magia fluye con mis venas, cada vez que en Quel’danas me acerco a la fuente el pelo acaba por erizarse, mis ojos tuvieran vida propia palpitando expectantes. Marcho hacia Dalaran con un único propósito, no retornare por familia alguna hasta Quel’thalas mas sabed que siempre rondareis el recuerdo.
Elu’meniel mal alann”

Y nadie volvía a verlos jamás. Sin sangre que seguir hasta un cuerpo apuñalado en el bosque o ahogado en las turbulentas aguas hasta que la mar desgaste el hueso o los murlocs terminen por roerlos. Los Ashal Sin’feloth no por ello se ganaron mala fama, nadie en su sano juicio en los años previos a las grandes guerras osaria alzar palabra contra la nobleza, fuera de la mas baja alcurnia o se codeara en los mas altos tronos enjoyados, Orodreth tuvo vastagos engendrados ya en el lazo matrimonial que le había unido a lady Divianne. Primero Kel’thius el primogénito, viva imagen de su orgulloso padre en sus años de gloria y juventud, quizás tanto los puntos destacados como los perjuicios de tal parecido fueran mostrados en el futuro, jugaran o no en su contra. Le siguió Lorathal, seguía el guion no impuesto de todo segundo vastago de familia sea noble, pobre, elfa o humana. Nacido de una relación con otra mujer y en principio repudiado y casi asesinado, corrió distinta suerte a los anteriores valientes. Quizas su valor del que se dice asemeja a antepasados que cruzaron el mar por primera vez o esos pequeños ojos que otorgan a cada mirada destellos de astucia casi impasividad. Cuando ellos dos ya daban sus primeros pasos por los espaciosos salones de la mansión y sus sonoras risas o enmudecido silencio ocupaban el tiempo de todos en el lugar llego ella, Alaenna.

Sierva de la casa en principio, su delicada figura y piel casi de porcelana, sus ojos que derrochaban la inocencia más pura por ser alguno interpretada asi como sorprendente corta edad, hecho que la hacia destacar aun incluso entre elfos que cambian levemente entre los siglos. Era una belleza difícil de evadir en miradas furtivas, no se ocultaban en contemplarla tanto Kel’thius como Lorathal mas parecidos en aquellos instantes a los errantes siguiendo un rastro en cada rama partida, cada gota derramada sobre el camino, cada leve gesto de Alaenna moviéndose con gracilidad.

Envalentonados los jóvenes habrían luchado entre si por la mano de aquella mujer saldando de paso deudas entre ambos pendientes, mas sabían que la respuesta de Orodreth seria rápida y brutal en reprimir tales ideas de desposar tal doncella por cuyo rostro si bien belleza atesora en nada la sangre a la nobleza de la que presumían los Ashal Sin’feloh poseía. Mas todo ser posee dos caras que cuida de mostrar nunca igual ante determinadas personas, tras las cortinas en los mas oscuros rincones, cuando la comida humeaba en los platos o la luna brillaba por su ausencia, dos amantes se reunían en un acto a ojos de todo cual lo contemplara condenado en Quel’thalas. Orodreth la tomaba como suya, Alaenna no ofrecía resistencia, quizás por miedo, quizás por conveniencia, quizás por placer más como fuere acabo por quedar en cinta en un periodo tan efímero como el de las eternas hojas del bosque canción eterna en renovarse. Orodreth consciente de la sospecha que sobre el mismo o sus hijos recaería tuvo serias dudas aun pese al amor que por aquella doncella sentía, desterrarla o acallarla.

Finalmente termino optando por la primera opcion en la mas absoluto de los silencios, nadie supo porque aquella doncella abandonaba el servicio pero desde luego sobre el señor de la casa no recaia la sospecha alguna, el lo sabia y tal hecho le infundia tranquilidad creyendo que aquella mujer ya nada ocasionaria en su vida. Pero se equivocaba pues sin conocerlo y siendo el destino un caprichoso amante que no puede dejarse separado por demasiado tiempo, Alaenna estaba en cinta del señor de los Sin’feloth cuando marcho de aquella lujosa residencia. Tuvo que arrastrarse por el fango de aquel hermoso y a la vez inmisericorde bosque para hallar cobijo y alimento, normalmente en forma de empleos precarios, el hambre era una constante y la anterior bella figura quedo reducida a un saco de huesos de una trasparencia casi macabra. Muchos la cerraban puerta por puerta, el reino aun en su gloria de la cual se vanagloriaba a la hora de actuar frente a una adversidad por pura empatia dejaba entrever lo que en realidad era tras el espejo, casi desfallecida y maldiciendo su existencia y el momento en que se dejo llevar por los placeres de la carne aun cuando no tuvo opcion alguien acudio en su ayuda. Una elfa, ya anciana. Antes que brindar a la forastera un nombre por el cual la pudiera conocer la invito a comer y beber, comidas rancias, agua dificilmente limpia pero que a la desvalida elfa le supusieron un manjar si bien digno de los banquetes de la familia caminante del sol.

Capitulo II Forjado en Sangre

Amya como la anciana se llamaba la acogio bajo techo durante los siguientes años, lejos de ser una anciana entrañable era ello solo un reflejo de su apariencia. Amya era aunque dispuesta a compartir sus bienes una elfa con anhelos de comandar, si Alaenna queria comer debia trabajar en alguna de las pequeñas granjas con las cuales contaba en las inmediaciones, quizas la dureza debia ser entendida pues una mala cosecha no permitia vender recursos a la gran ciudad de Lunargenta suponiendo por ende un alimento que no poder llevarse a la boca despues. Aun pese a ello llegaba a apreciar a la anciana elfa hasta que llegando lo inevitable la elfa en cinta se dispuso a dar a luz. Largas fueron las horas de fatiga, alli en una cama lejos de resultar apetecible incluso al viajero mas cansado luchaab Alaenna con las fuerzas de que disponia aplicando en ellas tambien maldiciones esporadicas contra Orodreth y la casa Sin’feloth, quizas fuera por esto o por las continuadas contracciones y respiracion pausada que un llanto inundo de sonido el ambiente en la casa. Era un grito energico declarando su presencia en el mundo, habia nacido alli en una casa que nadie recordara tan lejos de Lunargenta como casi pudiera estarlo un humano mortal el que seria conocido desde entonces como Qarvath Ashal Sin’feloth. El joven que crecio de aquel diminuto ser pronto mostraba varias caracteristicas que enorgullecian a la par que enervaban y hacian rememorar cosas indeseadas a su madre, tanto fue heredado del temperamento de aquellos nobles que Alaenna en ocasiones cejaba en la discusion aun incluso antes de comenzarla con tal de que un vastago demasiado hablador la contradijera en sus conocimientos.

El joven Qarvath aunque de pequeña talla, comia, bebia y exploraba el mundo desde corta edad. El conocimiento que aprendio en aquellos primeros años seria un pequeño preludio de la clase de elfo que habria de ser en un futuro, anteponiendo el saber al manejo de la espada por un reino y ciudad que aun no habia presenciado incluso cuando llego a desarrollar por completo su cuerpo. Era por su madre y la anciana amado como el hijo que era y el “nieto” que hubiera anhelado la anciana tener. Atesoraba todo cuanto hallara en el exterior, hojas, piedras, inclusive en ocasiones los animales que caian en sus manos fuera porque estaban heridos o cazaba se añadian a una particular coleccion que le resultaba desde el primer instante fascinante de observar, desempeñando en la granja continuaba creciendo acentuandose con el paso del tiempo las habilidades asi como custumbres que desde un inicio tenia tanto para bien, como para mal. Resulto asi que llego a ser ya un adulto, ya no se recluia en los bosques y la alejada granja si no que con frecuencia viajaba a lunargenta, fuera para vender las materias conseguidas como para vanagloriarse del aspecto del tan imponente reino de su raza. En aquellos dias en Qarvath afloro con mas fuerza que nunca el lado de su padre, veia aquellas calles, los soldados firmes en sus puestos mirando furtivamente cada recodo buscando un enemigo que abatir. Los vigias arcanos con sus atronadoras pisadas eran una vision hermosa y a la vez algo intranquila de contemplar, queria permanecer alli, pues cada esquina, cada florida planta erigiendose en la calle le parecia una imagen que no querer abandonar.

Continuando asi por lo menos medio siglo la vida pasaba tranquila, ni demasiado presta en su ejecucion ni lo suficientemente calmada como para brindar al elfo aburrimiento pues tal sensacion era algo extremadamente extraño en un elfo. Cuando llegaron los tiempos de cambio y las noticias de ciudades al sur ardiendo por un enemigo desconocido de los reinos humanos lejos de embargarle la intranquilidad al joven Qarvath le llenaba la impaciencia por recibir cada vez mas nuevas, algunas de ellas le eran mas interesantes que otras como escuchar sobre la descripcion de aquellos formidables enemigos. Verdes, altos como un roble y portando hachas tan grandes como la complexion entera de un humano medio. U los llamados “ogros”, tan colosales en tamaño como imbeciles en pensamiento segun decian los rumores, parecia que su entretenimiento se alargaria por siempre hasta que llegaron las noticias alarmantes de que la ciudad humana del reino de Azeroth al sur ahora se veia envuelta en las llamas y sus habitantes bien muertos, devorados o huyendo al norte en caravanas de refugiados interminables. Podian aquellas noticias haberle ocasionado por acto de empatia algo de lastima, por aquellas familias destrozadas, por aquellos niños huerfanos privados del placer de abarazar a un padre y madre. No obstante en Qarvath solo se sintio un enorme quejido pues no tendria noticias de los invasores que tanto le parecian interesar hasta dentro de unos meses.

La historia seguida es bien conocida, la alianza de lordaeron en la cual Quel’thalas estaba implicada fue formada, trayendo devastadoras consecuencias entonces si para el hasta entonces despreocupado Qarvath. La llamada entonces horda habia avanzado hacia el norte sumando toda clase de aliados a su causa, los mas peligrosos con diferencia para los intereses elficos fueron los trols amani en el este quienes azuzados por un nuevo lider segun decian bendecido por sus tribales dioses se arrojaron contra los elfos desenterrando una guerra ancestral que hasta aquel instante habia parecido dormida por siglos. De pronto los bosques ya no eran tan seguros de recorrer y quien fuera lo bastante osado de recorrerlos solo podria encontrarse con su cabellera arrancada por la mano de un troll del bosque. En aquellos tiempos en quel’thalas ningun lugar era seguro ni siquiera segun la opinion de muchos la propia lunargenta lo era. Por ello las pequeñas y aisladas granjas eran presa facil como pronto comprobo Qarvath, lo primero que sintio fue un olor que llego en su ligero sueño y le hizo despertar de subito. La estancia en que descansaba estaba en silencio y la noche en el exterior reinaba imperturbable, creia escuchar pisadas descalzas sobre la verde hierba del exterior y pronto opino que se hallaba bien en un sueño o una pesadilla y era la mente y no otra cosa quien jugaba con sus pensamientos.

Pero aun tratando de convencerse, pellizcandose y arojandose agua caliente de la cuba a la cara los pasos cejaron de sonar, el olor que no podria describir con exactitud era cada vez mas intenso. Gustara o no de pensarlo algo rondaba en la noche, algo trataba de entrar. Hasta entonces no se habia versado en combate alguno, habia sido un ciudadano del reino mas y ello le pasaba factura pues el miedo comenzaba a embargarle mas y mas. De pronto sin casi percibirlo mas que en un ultimo instante su madre Alaenna ponia sus finos dedos sobre los labios de su vastago para que no emitiera algun ruido que pudiera provocar un ataque que estaba predestinado a suceder. Junto con la anciana Amya madre e hijo se desplazaron con los pies descalzos y sin posesion alguna mas que la ropa que portaban y algun saquillo de tela donde portar los recuerdos se deslizaron por la casa hasta una alfombra que tras retirar la anciana se descubrio como una trampilla, hacia donde accedia era una cuestion que no apremiaba en momento aquel y podia intuirse pues bajo de la vivienda solo estaba la despensa donde las barricas de zumo o grano se almacenaban para su traslado a la ciudad. La trampilla se abrio para desgracia de los presentes con un chirrido, tan leve que podria haberse malinterpretado por el zumbido de un mosquito en otro momento pero no en aquel instante. Un rugido de guerra inundo el exterior y la puerta recibio el primer golpe de algo que no podia ser si no un hacha, dejando una raja en la entrada que permitia ver el exterior antes de Qarvath descender las escaleras pudo ver como a traves de la rendija dejada un ojo furtivo se asomaba hinchado en sangre, clamando por entrar, rugiendo avido de destripar al joven elfo.

Qarvath y su madre entraron primero mientras que la anciana Amya iba en ultimo lugar. La despensa tenia como es logico aquella entrada y una mas alejada que por el subsuelo se extendia hasta unos aproximadamente treinta metros de la casa y bastante bien oculta para evitar disgustos innecesarios en los dias donde la mayor de las preocupaciones era esa. En aquel tiempo no obstante Qarvath solo deseaba que estuviese lo bastante oculta como para no haber sido vista pues no anhelaba pasar de las llamas a las crepitantes ascuas en la noche. La peurta entonces sono, ya habia caido justo en el instante en que amya habia tras ellos cerrado la trampilla y colocado un pestillo que de poco serviria. Pero eso no detuvo a los trolls, uno de ellos por seguro se habia abalanzado contra la trampilla nada mas cerrarse, probablemente aquel que habia mirado por la rendija de forma tan furtiva. Preso de una ira primigenia habia golpeado con su hacha la trampilla con fuerza tal que el hacha profundizo en la madera polvorienta para desgracia de todos cruzandose en el camino de la cabeza de amya. El sonido fue lo mas desagradable que Qarvath escucharia en mucho tiempo, un melon siendo acuchillado, los jugos de su interior desparramandose por el suelo en un grotesco espectaculo. Solo que aquello no habia sido un melón.

Otro golpe de hacha desprendio el primer madero de la trampilla, habia que moverse rapido, ya. Alaenna tomando la iniciativa ante Qarvath le insto a correr hasta la otra salida. En la mas absoluta oscuridad se chocaba con las grandes barricas haciendo que el liquido en su interior resonara, en otro paso explorando las tinieblas un raton gimio de dolor perdiendose por una rendija en las maderas al ser parcialmente pisado. Parecieron aquellos los momentos mas largos en la vida de Qarvath hasta que sus dedos en la oscuridad tantearon la cuerda que abria la trampilla de salida. La madera sonaba entonces nuevamente chirriante pero la inmensidad del bosque en el exterior parecio apaciguar el sonido y no extenderlo mas alla de lo necesario, nada a su alrededor. Una pequeña victoria en aquella particular guerra por la supervivencia, corrieron por el bosque alejandose de los gruñidos y maldiciones en una gutural voz que se escuchaban dentro de la casa que pronto quizas porque alguien habia derramado los leños del interior comenzaba a arder. Alli su pasado plasmado pronto dejo de existir para Qarvath de la forma mas cruel que el destino caprichoso hubiera sido capaz de concebir. Corrieron con los pies descalzos en mitad de la noche sorprendentemente rapidos acosados a sus espaldas por la muerte, unas luces en el final del camino y el silencio tras de si pronto les dieron esperanza. Habian llegado a un puesto de guardia fronterizo y la desdicha al menos por aquel momento habia cesado, sobrevivirian para ver un amanecer mas gracias a Belore.

Capitulo III Desdicha y fortuna

En aquel momento la ciudad que escasos meses dias antes aun continuaba sorprendiendole a cada paso y llenando sus ojos de color no le parecia mas viva que una de las barricas mugrientas y enmohecidas de la despensa. Aquellos dias fueron los peores en la vida de Qarvath, habia contemplado la muerte y evadirla le habia costado muy caro, un coste que le marcaria para siempre en su ser. Su madre, Alaenna se mostraba taciturna pareciendo no querer hablar mas de lo que convenia, parecia al borde del llanto tanto como el propio Qarvath y quizas el uno y el otro por pura empatia no querian iniciar el llanto que el otro continuaria. Durante los meses siguientes malvivieron, las gentes no les veina ya como iguales pues tan escasas eran sus pertenencias que mendigaban para arreglar minimamente las desgarbadas prendas que portaban y asi protegerse del frio de la noche. No habia una taberna dispuesta a cobijar a dos vagabundos gratis y a decir verdad si hubieran sido nobles con la misma intencion tampoco habrian sido mejor recibidos para ser justos. La guerra causaba desdicha a todos directa o indirectamente y parecian tener suficiente sumidos en sus cavilaciones como para preocuparse de alguien mas. Era gracioso no obstante en la mente de Qarvath que hasta entonces no se habia percatado que tal pensamiento egoista lo mantenian aun antes de los considerados malos tiempos. Finalmente un dia cuando la tormenta estallo y la lona bajo la cual se cubrian rompio dejando que se empaparan le hablo claro su madre con una palabra simple pero con mas determinacion que nunca, “acompañame”.

Por las calles cada vez mas amplias llegaron a una mansion, ya la habia observado el joven desde la distancia en el pasado ensimismado y preguntandose que riquezas o conocimientos podria albergar tal “fortificacion” en su interior. Su madre se adelanto dispuesta a otorgarle respuesta a esos interrogantes, los finos nudillos parecian no oirse en medio de la tormenta porque del interior no emergia sonido alguno que denotara que sus llamadas hubieran recibido escucha. Alaenna insistio por lo menos durante una hora entera llamando sin cesar, de pronto un chirrido que a Qarvath le llevo a recordar la tragedia de meses atras hizo que la puerta se abriera. Un elfo de alta estatura y sorpendentemente estirado les miraba con una mezcla de arrogancia y asco a partes iguales, pero antes de que abrieran la boca dos espadas casi surgidas de la nada y esgrimidas por dos soldados salieron del interior de la casa y a escasos centimetros de las gargantas yacian esperando una orden para derramar la sangre. Fue entonces cuando el elfo estirado hablo diciendo con sorprendente cortesia contrastando con su evidente cara de repugnancia a Qarvath y Alaenna sus intenciones en tal lugar en un dia como aquel. Evidentemente la comanda de Alaenna de ver al señor de la casa Ashal Sin’Feloth en persona en aquella condicion fue tomada perdiendose la cortesia con una prolongada risa de odiosa supremacia como respuesta y una puerta cerrada como punto y final.

Qarvath no sabia que entender incluso le enfurecia que su madre permaneciera en tan sepulcral silencio ocultandole un hecho que era evidentemente relevante y relacionado con aquella imponente vivienda. Pero Alaenna continuo llamando por toda la noche hasta que los rayos del sol comenzaron a bañar su rostro, tosia repetidas veces y sin duda de continuar enfermaria con fatales consecuencias. Qarvath enfurecido se dispuso a llevarsela aun que fuera a rastras de aquel condenado lugar cuando la puerta se abrio de nuevo, esta vez no estaba el mayordomo solo los dos guardias y una especie de comandante que sin previo aviso golpeo en el estomago a Qarvath con un guantelete enfundado en armadura de placas. La ciudad de lunargenta dio vueltas para el joven elfo mientras vio como su madre aun sin resultar amenaza fue tambien golpeada, sintio como a sus espaldas se perdia la luz del sol conforme se internaban llevados a rastras por los soldados en la mansion. Una puerta doble de gran tamaño, leugo otra, luego otra, parecia aquel el lugar mas grande que elfo alguno hubiera construido jamas hasta que cayo de bruces contra el suelo. Al tratar de levantarse una patada en la mandibula y un pie sobre su espalda hicieron ver que no seria tarea facil aquella. No obstante pudo observar levemente ante si, un elfo de vestir noble con tantas joyas en sus ropajes como las que se pudieran contar a la venta en cien mercados enormes.

Pero para su sorpresa el rostro del hombre parecia enmudecido, como si la lluvia de la noche anterior hubiera caido sobre el petrificandolo en lugar de a Qarvath y su madre. Cuando se dio cuenta de ese hecho y aun dolorido por la bota sobre la espalda que no cejaba en su presion se giro para ver si su madre estaba bien, tambien en el suelo tenia una expresion calcada a la del noble señor. Unos segundos bastaron para que a la orden los soldados aun con cierta reticencia a ello salieran de la estancia a toda prisa, habian conducido alli a molestos vagabundos para que el señor decidiera su destino decantandolo por la muerte o el calabozo pero desde luego liberarlos y dejarlos a solas no habia sido una orden facil de comprender. Qarvath entonces fue con una voz que denotaba orden pero en aquel momento languidecia “invitado” a tomar asiento, sacudiendose la mugre de los aun mas mugrientos ropajes accedio no dejando sin embargo de pensar la forma en que mas podria hacer sufrir al soldado que se atrevio a golpear a su madre en la entrada. La sala era por mucho mas grande solo en si misma que la granja donde Qarvath se crio, al igual que en esta ardia un fuego en la chimenea si es que lo que habia en la granja podia denominarse chimenea tanto como aquella obra de arte de marmol y barrotes bañados en oro.

Aquel hombre comenzo a hablar tras un minuto entero de siniestro silencio, pero no comenzo con Qarvath ni en ese instante ni en ese instante ni en la hora siguiente. Toda su atencion centrada en su madre y no en el, como si fuera un espectro invisible que estaba atado a aquel sillon por la eternidad. Pronto su madre tambien comenzo a hablar, largo y tendido sobre temas que escapaban a su memoria, vivencias pasadas que para su sorpresa hicieron a su madre esbozar leves sonrisas que trataba de disimular no obstante a la vista del noble. Para su sorpresa este correspondia con una sonrisa sincera pero pronto su rostro tornandose serio comenzo a rogar perdon, perdon por un destierro que Qarvath no recordaba pero su madre si por la cara entonces seria que dispuso ante los ruegos. Se prometio pedir explicaciones detalladas cuando todo este embrollo cesara, pero no iba a necesitar tales explicaciones pues las miradas se giraron hacia el en ese preciso instante. El noble se levanto evidentemente furioso y tomo a su madre del brazo con violencia haciendola levantar, Qarvath no tuvo otro movimiento que alzarse disponiendo un puñetazo hacia la cara del hombre, sin duda tenia aspecto de guerrero aun sin portar armadura pero confiaba que la sorpresa de la ccion le pillara desprevenido. Pero su madre le detuvo alzando la mano y diciendole con voz tierna que todo estaba bien, entonces ambos salieron de la sala dejando a Qarvath con el unico sonido del fuego devorando la madera como acompañamiento. Fatigado y hambriento como estaba no pudo evitar tomar una manzana que coronaba una cuenco dorado en el centro de una extensa mesa, devorandola con avidez penso para su haber como ya hiciera su madre años atras que aquel simple alimento era mejor que el mas lujoso banquete de la familia real.

Casi cuando estaba masticandolo ajeno a los gritos que reinaban en el exterior la puerta se abrio de golpe y el noble con paso decidido se acerco hasta Qarvath poniendose a su altura y señalandolo con el dedo. EL joven elfo aun sin haber ni siquiera digerido la manzana estuvo apunto de atragantarse pero trato de mantener la compostura presa del miedo y a la par respeto que sin explicacion alguna le infundia aquel hombre, el noble que entonces se presento como Orodreth III Ashal Sin’feloth y señor de la casa le dijo que viviria alli, tendria un lecho en el que guardar reposo cada noche, comida en el plato siempre y como condicion le dispuso solo una. Su apellido si alguien preguntaba seria Qarvath Loth’aran, su “sobrino” y exijiendo una respuesta clavo sus ojos de un azul intenso rebosantes de la magia de su gente en el joven al tiempo que los rojos cabellos carmesies se agitaban furiosos como llamas en la noche. Qarvath giro la vista a la puerta fugazmente, su madre simplemente asintio y el repitio el movimiento ante el noble que con el temple mas tranquilo se perdio por la puerta nuevamente. Pareciera que trasmitio parte de la ira contenida hacia Qarvath pues este se levanto y destellando en sus ojos el fuego de la chimenea exijio a su madre respuesta que esta callada no le quiso dar entonces instandole a otro momento. Entonces la mano volo por la estancia y golpeo con severidad la cara de Alaenna con Qarvath como emisor de tan sorpresivo ataque.

Su madre dudo por un instante antes de corresponder el golpe de igual manera y como si un desencanto sobre el hechizado hubiera supuesto Qarvath entro en razon al tiempo que un hombre el mismo que horas antes les habia observado con asco y repugnancia les instaba a acompañarles hasta sus habitaciones y el baño para asearse. La cuba con el agua caliente fue bien recibida como no es duda, la suciedad se desprendia con sorprendente facilidad mientras sirvientas de la casa se acercaba y sin el solicitarlo derramaban toda gama de sales de baño a las aguas que impregnaron todo de un olor para su gusto demasiado empalagoso pero innegablemente mas placentero que el sudor seco sobre la piel maloliente. Tantas eran las preguntas, tantos interrogantes pensaba que no seria posible conciliar el sueño aquella noche pero la mullida cama sobre la que se tumbo pronto se encargo de robarle esas aspiraciones y sumirle en un sueño profundo.

Pasaron dias, los ecos de las noticias retumbaban por todo Quel’thalas en celebraciones que se elevaban hasta el anochecer, la guerra habia terminado tanto en el sur como en el norte. Los trolls se escondian en sus frondosas ruinas mientras su lider el caudillo Zul’jin fue capturado y torturado de formas horribles segun se contaba. El portal desde donde habian accedido orcos, ogros y toda clase de bestias y que tanto interes habian despertado en Qarvath antes que el ataque a la granja desembocara eso en ira se cerro. Los magos de Dalaran comandandos por el aprendiz del guardian caido y ahora mestro archimago, khadgar se habian adentrado con una colosal fuerza expedicionaria en ese mundo, segun llegaron las ultimas noticias aquel era un mundo que se termino devastando en los ultimos compases de la guerra

Los dias se convirtieron en semanas, las semanas en meses y no cejaban los lujos en aquel lugar, los baños diarios mas alla de lo que pudiera haber soñado. Los banquetes en los que debia finjir ser el sobrino del señor de la casa mientras se relacionaba con los vastagos de la casa y llenaba el estomago. Entre quienes alli pudo conocer estaba Kel’thius el mayor de los hermanos, pocas palabras habian cruzado entre ambos pero en el veia una imagen identica a la de su padre y era evidente que ademas de primogenito y futuro señor tambien trataba de calcar cada gesto, pensamiento y orden de su padre para en el futuro emplearlo con gobierno. El segundo era Lorathal, no le habia costado mas que un par de dias escuchar el rumor de que era bastardo no obstante y contra todo pronostico estaba alli sentado lo que le hacia dudar de tales rumores, un guerrero consumado parecia haberse ganado el favor de su padre mediante un comportamiento en opinion de Qarvath excesivamente beligerante, una chispa cercana a estallar en llamas. Aathar el hermano del medio era mas joven que el propio Qarvath, lo maximo dos siglos de edad y parecia serio en todo momento, habria matado en aquellos instantes por discernir lo que en su pensamiento se plasmaba. Finlamente Uruviel era la menor, sus cabellos en contraste al resto eran de un rubio platino casi confundido con el blanco de la nieve que para su sorpresa era identico al que tanto Qarvath como su madre ostentaban, sin duda era con Uruviel con quien mejor relacion entablo pues a diferencia del resto cada uno pugnando por obtener un hueco de la casa y el favor de su padre ella se mostraba abierta, las sonrisas que brindaba eran tan frecuentes como el sol bañando el reino.

Fue ella quien le guio por cada rincon de la casa como una improvisada maestra, tambien fue asi en las costumbres de la corte noble lo cual la sorprendia y ponia nervioso a Qarvath pues no dejaba de ser “su primo” que aunque de menor rango tambien con sangre noble por sus venas corriendo y tales cosas eran supuestamente enseñadas a muy corta edad. Qarvath trataba de salir como fuera de aquellas situaciones lograndolo por sorpresa la mayoria de ellas pues aunque Uruviel era encantadora en su caracter tambien pecada de inocencia. Respecto a la señora de la casa lady Divianne, parecia sorprendentemente dulce con todos y cada uno de sus hijos en especial con uruviel pero ello contrastaba totalmente con el trato hacia Qarvath, frio, ajeno en todo momento, su mirada le infundia la misma sensacion que la de aquel troll a traves de la brecha en la puerta en la granja y sabia desde el primer instante una leccion que no necesito ser enseñada por nadie, alejarse de lady Divianne seria la mejor de las enseñanzas en aquel lugar. Con acceso a una gran biblioteca familiar y sin tener lugar en los entrenamientos marciales que realizaban en el patio con la espada la mayoria de vastagos se sumergia en la lectura por horas, en ocasiones la cera de la vela al inicio del dia alta se habia ya consumido mientras la lectura aun continuaba en la noche. Casi no veia por la enorme mansion a su madre que al contrario de lo que habria supuesto o entendido como justo no dormia en una habitacion colmada de tanto lujo como la suya misma si no en los cuartos del servicio, en camas incomodas, sin ventana alguna donde el sol pudiera entrar.

Continuaba posponiendo la explicacion, Qarvath seguia igual que el primer dia que estaba alli enervandose por tal hecho. Pero aparte de eso y conforme avanzaban los años recuperaba la felicidad que habia perdido en la granja tiempo atras de manos de la bestialidad de bestias humanoides, incluso estos seres han desaparecido antes recurrentes en las pesadillas de su pensamiento casi por completo. Qarvath consiguio cogerle gusto a los placeres asociados a la nobleza desarrollando notoriamente el innato orgullo latente en todo elfo que se precie pero conforme el se asentaba cada vez mas en aquel lugar, dearrollando rivalidades,tramando amistades que por buen seguro le valdrian en un futuro pero sin embargo se distanciaba a pasos agigantados de su madre, aquella que habia representado su mayor soporte para mantenerse a flote en una vida tan dura como la que habia padecido en el pasado. Parecia no adaptarse, rondaba nerviosa la estancia siempre que se reunian los nobles, sus evidentes ojeras denotaban que no dormia ni un apice de lo que deberia hasta que por fin un dia cometio el mayor error de su vida.

Llevada por el estupido sentimiento del amor genunino sus escaqueos por ver al señor de la casa eran cada vez mas frecuentes y ello termino por descubrirla. Por descubrirlo casi todo, la señora de la casa pudiera perdonar al señor un hecho como aquel incluso acabar olvidandolo con el tiempo para ocultar la verguenza que ello suponia, pero para ella la fugaz amante se desato contra ella la ira contenida. Qarvath tuvo que ser sujetado al verla caer desde el acantilado por el cual la lanzaron atada a un firme trozo de roca con las manos y pies atados solo llego a cruzar un instante la mirada con Qarvath antes de precipitarse al vacio mas absoluto, Qarvath grito enfurecido la mayoria de personas desconociendo el lazo que le unia a la mujer lo interpretaba como un “enamoramiento”. Era frecuente ver señores que se encaprichaban mas de lo normal con ciertas sirvientas, debido a la juventud de Qarvath lo cual se traducia en impulsividad las piezas parecian encajar para los acusadores que sin embargo no alcazanzaban siquiera a desenterrar la superficie.

Qarvath sollozo desconosolado por dias, pero cuando la tristeza se habia secado de su corazon en su lugar solo quedo un odio hirviente contra una persona en concreto y sus subditos mas abiertamente. El poderoso señor Orodreth se mostraba sorprendentemente sereno para la muerte de quien habia sido su mayor amor, mas le importaron el estatus del cual gozaba, las riquezas y por ello su madre habia pagado siendo ahora devorada lentamente por las mareas. Pasaron los meses, Qarvath se volvio muchisimo mas frio, dirigia miradas de odio con voluntariedad a todo aquel que se interpusiera en su camino y solo llegaba a despejar su torturada memoria encerrandose en la biblioteca donde entre los distintos tomos pronto hallo algunos de inusitado interes al contener conocimientos arcanos que terminarian por serle vitales en el futuro. Finalmente llego a una conclusion, se sorprendio al haberse necesitado meses para una idea que llevaba rondando su cabeza desde el mismo instante en que vio a su madre precipitarse. Mataria a Orodreth, resultaria poetico la venganza sangre por sangre y creia decididamente que eso bastaria para saciar sus anhelos de venganza pero en los dias siguientes vio todo con nuevos ojos.

Aathar o Kel’thius por ejemplo eran hacia quienes iban dirigidas las peores miradas, cuanto mas les veia ya no como rivales o incluso amigos si no como enemigos veia en ellos actitudes identicas a las de orodreth. Les veia ansiosos, casi con un anhelo enfermizo por seguir los pasos de su padre, por igualarse a su gloria y por ende caer en sus mismos defectos y pecados. Unos pecados que si bien podrian no afectar a Qarvath si lo harian a otros en el futuro, niños como el. Y la señora de la casa, ella merecia el mayor de los castigos al haber sido el precursor de la mayor perdida acaecida por Qarvath jamas. En merecidas cuentas, la casa Ashal Sin’feloth todos ellos presuntuosos, su orgullo era un mal que erradicar a todas luces incompatible con el floreciente progreso de Quel’thalas pensaba repetidamente para si mismo Qarvath. Hasta que una noche se dispuso a acometer su particular venganza, deslizando un cuchillo cualquiera a su mano en la cena familiar espero paciente a la noche, para su jolgorio en aquel dia la luna brillaba por su ausencia un motivo mas para aprovechar la oportunidad que se le habia planteado, deslizandose con sigilo hasta los aposentos de su padre entro sin mayores contratiempo como negar el paso a su amado sobrino que llevaba tanto tiempo viviendo con ellos?.

La respiracion de Orodreth era pausada, su ritmo daba a entreveer que estaba profundamente dormido, Qarvath sintio por unos instantes el impulso de comenzar primero su acto de justicia con la erradicacion de la señora de la casa pero con Orodreth el asunto era si cabe mas personal, ya estaba a la altura de la cama llego a rozar las suaves sabanas de los mas delicados tejidos solo posibles para la mas alta riqueza de quel’thalas y alzo el brazo, el descenso estaba calculado para ser en la carotida. Habia tenido mucho tiempo de lectura para conocer la mejor forma de silenciar a una persona, era el primer paso de su plan a ejecutar y seria el ultimo. Mientras se sumia en esos pensamientos de victoria los ojos del noble elfico se abrieron y actuando como el rayo desarmaron a Qarvath, cuando trato de zafarse del mortal agarre cayo de bruces al suelo y sin casi percatarse se hallaba Orodreth con el que hasta hace segundos habia sido su cuchillo rozando su garganta impidiendo cualquier movimiento sospechoso.

La alarma sonó, pronto los guardias entraron en masa en la habitacion entre los improperios de la señora de la casa que se hallaba solo vestida con un diminuto conjunto para dormir.Orodreth parecia consternado, su respiracion extremadamente elevada, sus ojos abiertos como los de un buho buscando presas en la noche. Qarvath no habia sabido interpretar lo que significaba aquella mirada en su estado actual pero en los tiempos actuales habria juzgado mirar miedo y arrepentimiento. No demoraron demasiado los Ashal Sin’feloth en conducirlo hasta el acantilado al cual solian llevar las ejecuciones publicas, quizas para ellos el derramamiento de sanngre, el simple hecho de manchar sus envainadas espadas con sangre de asesinos era una deshonra. Tales son los pensamientos de la nobleza elfica porque Qarvath de hecho lo habia pensado con frecuencia en ejecuciones que no le habian afectado.

Miro los rostros de decepcion de aquellos a quienes habia tratado de asesinar y no pudo evitar esbozar una amarga sonrisa. Cuando se disponia a precipitarse al vacio uno a uno fueron a dedicar dolientes palabras, algunas achacadas a la traicion y los motivos a acometerla, otros condenando su nombre por belore pero Qarvath callo subitamente, ninguno de sus comentarios le incitaba a hablar pues se conocia demasiado bien, los maldeciria a todos sin cesar hasta precipitarse al vacio. Pero entonces se acerco Orodreth el ultimo de todos y encargado de arrojarlo a las garras de la muerte, pero no sin una pequeña ayuda. Qarvath se torturaria los proximos siglos de su existencia por lo que sucedio a continuacion, el poderoso señor de la casa no pudo si no espetar un sentido “Lo siento, hijo mio”. Cuando Qarvath se dio la vuelta para confrontar su destino a la cara noto algo en las manos atadas, su “padre” habia colocado un disimulado cuchillo en sus manos y entonces lo empujo con violencia hacia las vastas aguas del mar embravecido.

Las olas lo recibieron con estruendo, lo golpearon incesantemente mientras debido al peso de la piedra se hundia inexporable hacia las profundidades. No queria bajo ningun concepto llegar alli abajo, no queria ver lo que fue su madre reducida a una masa de huesos flotantes siendo zarandeados por las mareas como una rama al viento. Tomo el cuchillo con fuerza y comenzo a cortar energicamente las ataduras, paso por seguro un minuto jamas habria pensado que pudiera contener tanto la respiracion, quizas fuera la adrenalina quien le ayudo en aquel momento de necesidad otorgandole un soplo de aire extra venido de los mas profundo de su ser o que Qarvath tendia a infravalorarse demasiado. Las cuerdas de pronto perdieron su mortal tension, cuando se liberaron las manos los pies tardaron escasos segundos en seguirlas y el joven elfo ascendio todo lo rapido que pudo a la superficie. Aquello lo recordara como un bautizo de sangre, la sal se adheria a su piel y el agua encharcaba parcialmente sus pulmones. Los musculos entumecidos por las palizas de los guardias en el interrogatorio de la noche anterior, cuando finalmente alcanzo la orilla no pudo si no tener el anhelo sincero de desear una muerte rapida en aquella playa a la sombra del reino que le habia visto nacer. Pasaron horas y se levanto con pesadumbre en sus ropajes algo le pesaba horrores y para su sorpresa no era algun murloc que se hubiera agarrado a su pierna en la ascension. Sus bolsillos guardaban en su interior toda gama de piedras preciosas, esmeraldas de la mas brillante intensidad, rubis que parecian destilar vida propia. Su “padre” habia tenido nuevamente un gesto de compasion, un gesto que Qarvath jamas reconocería agradecer y espeto un grito de frustración tal que parecía uno de los espectros ahogados que segun las canciones se lamentan en aquellos mares fantasma.

Los dias, semanas y posteriormente meses pasaron. Se procuro buenos ropajes, se procuro una montura y engalanado como si hubiera recuperado la nobleza que se le había arrebatado cabalgo fuera de los confines del reino eterno de los elfos hacia los dominios de los efímeros humanos. No había quitado de su cabeza el anhelo de venganza pero a diferencia de antes que contaba con el factor sorpresa no era si no una hormiga tratando de derrotar el aguila que la quiere devorar. Desde que frecuentaba la biblioteca se había interesado en la hechicería y como corresponde por derecho a su raza y como medio por el cual obtener su venganza se dispuso a desentrañar sus misterios en la ciudad de los hechiceros, Dalaran. La gran ciudad lo recibió gloriosa en su estampa y los maestros del lugar no vieron impedimento en aceptar la formacion del joven elfo que aludia no sin falta de razon pertenecer a una poderosa familia noble de Quel’thalas, si tuvieron apice de duda en aceptar su formacion la fortuna en gemas que les entrego terminaron por hacerles desistir en sus sospechas. Los siguientes años se dedico en cuerpo y alma a la formacion magica, casi se pudiera pensar que habia olvidado y ahora su mayor preocupacion era dominar la piromancia en las clases del archimago Toldred. Nada mas lejos de la realidad, con el paso de los años no obstante el elfo habia madurado aprendiendo a mantener su anhelo de venganza oculto bajo unas capas de compostura sorprendentemente aplicadas sobre su figura, derrochaba sonrisas cuando era preciso, incluso se torno bromista cuando la situacion lo requeria desesperadamente. Finalmente llegaron los acontecimientos amargos que le conducirian al cumplimiento parcial de su venganza, los muertos se movian inquietos no podian permanecer en los nichos donde fueron enterrados.

La tercera guerra, casi la vio desde la perspectiva de un mero espectador. La muerte, la pobredumbre que trajo consigo la horda de los muertos parecia alejarse de Dalaran y Quel’thalas.

-En proceso de edicion- [/INDENT]

[/B][/td]
[/tr]
[/table]

[table=”width: 500, class: outer_border, align: center”]
[tr]
[TD=”bgcolor: #510A0A”][FONT=Morpheus][SIZE=5]

Total de misiones asistidas

[/SIZE][/FONT][/td]
[/tr]
[/table]
[table=”width: 500, class: grid, align: center”]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]Misiones Tierras Inhospitas[/td]
[td]2 misiones asistidas[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”][/td]
[td]-[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”][/td]
[td]-[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”][/td]
[td]-[/td]
[/tr]
[tr]
[/table]

[table=”width: 500, class: outer_border, align: center”]
[tr]
[TD=”bgcolor: #510A0A”][FONT=Morpheus][SIZE=5]

Total de eventos asistidos

[/SIZE][/FONT][/td]
[/tr]
[/table]
[table=”width: 500, class: grid, align: center”]

[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”][/td]
[td]-[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”][/td]
[td]-[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”][/td]
[td]-[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”] [/td]
[td]-[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”] [/td]
[td]-[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”] [/td]
[td]-[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”] [/td]
[td]-[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”] [/td]
[td]-[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”] [/td]
[td]-[/td]
[/tr]
[/table]

[table=”width: 500, class: outer_border, align: center”]
[tr]
[TD=”bgcolor: #510A0A”][FONT=Morpheus][SIZE=5]

Total de eventos masteados

[/SIZE][/FONT][/td]
[/tr]
[/table]
[table=”width: 500, class: grid, align: center”]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”] [/td]
[td]-[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”][/td]
[td]-[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”][/td]
[td]-[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”][/td]
[td]-[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”][/td]
[td]-[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”][/td]
[td]-[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]- [/td]
[td]-[/td]
[/tr]
[tr]
[td=”bgcolor: #510A0A”]- [/td]
[td]-[/td]
[/tr]
[/table]

Zona horaria del Foro:Europe/Madrid
Los Mayor Cantidad de Usuarios Conectados: 121
Actualmente Conectado Darkkang, WeonLoco, Pakete
Invitado(s) 1
Actualmente Navegando en esta página:
1 Invitado(s)
Ver Toda la Actividad en Linea
Los mejores Comentando:
Molvus: 223
Aard: 208
sekum: 207
Crow: 174
bastian: 117
gonroho: 101
Estadísticas del Foro:
Grupos5
Foros52
Temas:3280
Comentarios:8257

 

Estadísticas de los Miembros:
Comentarios de Invitados: 40
Miembros: 1959
Moderadores: 10
Administradores: 4