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Kar'Groshar Orco de Orgrimmar

Veterano
Jugador
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Forum Posts: 117
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Miembro Desde:
mayo 16, 2018
sp_UserOfflineSmall Desconectado
1
agosto 28, 2017 - 1:27 am
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[SIZE=5]Bastián[/SIZE]

Nombre y apellidos[INDENT]Kar’Groshar “Mantoscuro”[/INDENT]
Raza[INDENT] Orco de Orgrimmar [/INDENT]
Nivel de Rol[INDENT]3[/INDENT]
Promoción a la que aspiras[INDENT]Promoción de Verano: “¡Además! Por si fuese poco, la promoción de verano será igual que la promoción de foco principal, con la diferencia de que te entregarán corte 4 si la ficha está medianamente bien, sin pedir una ficha perfecta.“[/INDENT]
Clase[INDENT]Brujo[/INDENT]
Género[INDENT] Masculino [/INDENT]
Edad[INDENT] 27 [/INDENT]
Clan, tribu o cártel[INDENT] Clan Rocanegra [/INDENT]
Metas[INDENT] Obtener lo que se conoce como vida eterna, así ya sea en la no muerte o convertido en un Exánime, dominando poderes inimaginables para cualquier orco que este en Azeroth. Demostrar su poder a sus aliados pero principalmente a sus enemigos. Derrocar tanto a la Horda como a la Alianza, además de claro generalmente anhela derrotar a cualquier vivo que abunde en Azeroth y se oponga a la plaga, este mundo no es para ellos. [/INDENT]
Clases de Prestigio que aspiras[INDENT]Exánime[/INDENT]
Altura y peso del personaje[INDENT] 1,90 Metros. 120 Kilogramos. [/INDENT]
Apariencia física[INDENT] Su piel es bastante pálida por efectos del frió y hipotermia, su cara esta cubierta por una caperuza la mayoría de veces. Tiene cicatrices por el cuerpo y rostro, también ojeras e inclusive algunos rastros de hambruna por lo que se le puede ver prácticamente endeble, dejando notar su estado alimenticio. Su complexión es desnutrida y bastante delgada, a pesar de todo esto posee algo de fuerza o lo suficiente. [/INDENT]
Personalidad[INDENT] Es un loco del sufrimiento ajeno, disfruta de ver como aquellos que menosprecia sus ates sufran las consecuencias de oponerse a estas. Aunque a pesar de esto es alguien indiferente en su mayoría, le da igual quien sea, con tal de que sufra o le sirva estará bien para el, algo irónico pues el ahora menosprecia al resto. Detesta la debilidad, pero aun más detesta el no ser algo funcional, en términos de poder pues ha aprendido que a veces todo depende del numero o del poder que posee cada uno. [/INDENT]
Facción

  • Hostíl

Academia o Maestro[INDENT] Necrolitos de la Plaga. [/INDENT]
Organizaciones[INDENT] La Plaga. [/INDENT]
Orientación Sexual

  • Asexual

Creencias e Ideales[INDENT] Antes solía creer en los Ancestros, en el Honor y en el Poder de la Horda además del de la brujería. Sin embargo eso despareció y ahora anhela las artes oscuras con toda su alma, además de claro creer fielmente en el Rey Exánime, sin pisca alguna de duda respecto a el. [/INDENT]
Conocimientos[INDENT] Conoce bastante de nigromancia y en lo que esto conlleva, hechizos oscuros e incluso un mínimo de sombras y vileza, también el alzamiento de muertos. Conoce los eventos de la Tercera y Segunda Guerra. Habla Orco, un poco de bajo común.[/INDENT]
Clase Social

  • Clase baja

Familiares y conocidos[INDENT] Han’Gul (Antiguo Maestro y Padre Adoptivo-Vivo.). El resto fallecidos e indiferentes en lo que respecta. [/INDENT]
Lugar de Nacimiento y Residencia[INDENT] Nació en los Reinos del Este, en las zonas de guerras Orcas cercanas a Trabalomas. Ahora reside en Rasganorte, junto a la Plaga. [/INDENT]
Trabajo y Herencias[INDENT] Vive para la Plaga, como un cultor más. Levanta muertos, etc… [/INDENT]
Historia del personaje[INDENT] Entre la carnicería de la batalla de la Horda contra la Alianza, lo cual fue algo crucial para la poca piedad que poseerá el orco, nació aquel de los Rocanegra.
Los humanos arrasaban los campamentos orcos, la batalla era sanguinaria en especial para el recién nacido.
Sin embargo sus padres, ambos se vieron forzados a luchar por proteger a su cachorro, por lo que con un hacha en mano su padre se arrojo contra aquellos miembro se la Alianza mientras que su madre tomo en sus brazos al pequeño y a lomos de un lobo partieron en una arriesgada huida, el pequeño en un futuro lejano siempre pensó en la imprudencia que fue llevar a la batalla a una preñada, aunque como es normal entre ellos eran bastante testarudos y ella no se iba a negar.
Parecía que se había librado, a lo lejos se podía ver como ardía el campamento orco, su madre gruñía con desesperación a lomos de su lobo.
Cuando se creía que lo habían logrado, de la nada sonó un disparo que hizo caer a la orco con prontitud, un grupo de soldados rodearon al lobo, al cachorro y a la hembra, la cual tan solo mostró los dientes, rápidamente tomo su hacha y se arrojo contra ellos.
Derribo a uno, a otro hasta que un tercero fue más ágil y clavo su espada en su pecho, dándole una muerte efímera. Tomaron al cachorro y al lobo, ambos fueron llevados a un campo de internamiento donde permanecerían presa de aquellos que habían luchado años contra los suyos, el pequeño tan solo lloraba cual infante en busca de apoyo y cariño el cual nunca se le otorgo.

Años pasaron, el pequeño fue creciendo poco a poco. Sin experiencia a la batalla, tan solo acostumbrado a torturas y maltratos, se formo una gélida personalidad para el cachorro orco. Pero no era más que eso, un infante de aproximadamente de unos7 u 8 años que vivía entre miedo y confusión.
Pero todo aquello se acabaría, en cuanto los orcos comenzaran a recuperar terreno sobre los Reinos del Este, liberando a sus compatriotas de las garras de sus enemigos durante el año 17 u 18.
Kar’Groshar no fue la excepción, llamado así por uno de sus liberadores, el cual se encargo de escoltarle para al pasar el tiempo hacerse cargo del cachorro.
Su”padre adoptivo” que vio en el una fiereza por vengarse contra los humanos, que le inspiro a liberarle, se hacia llamar: Han’Gul. Un extraño orco bastante aislado, pues practicaba artes oscuras, la famosa magia vil que contrarrestaba a los poderes de la magia arcana, por así decirlo, el orco a pesar de no ser un guerrero experimentado, era un necrolito bastante sabiondo que siempre que tenia oportunidad se presentaba en batalla, perteneciente al clan de los Roca Negra. Intento inculcar al cachorro en estas artes de lo vil y la nigromancia, lo antes posible, sin embargo los orcos pronto partirían en una expedición dirigidos hacia unas tierras lejanas de Kalimdor.

Los clanes se reunieron, Han’Gul junto a Kar’Groshar, este ultimo fue cubierto en un manto de tonos oscuros el cual le cubría en totalidad a petición del mago, a causa de esto se gano el apodo de Mantoscuro. La lúgubre pareja de orcos abordaron uno de los barcos junto al resto de los miembros de la Horda, pues estos fueron quienes le liberaron.
El tiempo paso, el viaje tuvo unos altercados que no solo fueron batallas contra humanos y seres anfibios conocidos como murlocs, sino que también dieron pie a un nuevo aliado conocido como los Lanzanegra. Estaban deparados a un fin nefasto por culpa de los humanos y aquellos seres, sin embargo gracias a un enemigo común y un problema con los botes, se genero un fuerte alianza.

El viaje aciago continuo, ahora con estos trols a bordo. Algunos de ellos vieron al pequeño cachorro orco, tan solo sonreían ante los ropajes que poseía mientras Han’Gul observaba la mar, con molestia al ser un viaje extenso y agotador. Hasta que al fin llegaron, aunque bastante desorientado pues la flota se había separado, tan solo divisaron la costa e impactaron contra esta. El brujo llevo a Kar junto a el durante todo la expedición en Kalimdor, quería que observara como era este nuevo mundo y a lo que debía enfrentarse, sin saber que les iba a deparar el destino.
Pronto la horda tuvo varios encuentros con las razas de estas tierras, sin duda eran cosas que nunca habían visto. Hombres mitad-cerdo, caballo e incluso toro estaban en un constante conflicto, pero eso no fue lo peor, para su asombro la Alianza también se había dirigido hacia aquellas tierras y como era nato, prontamente la Horda de orcos cargaron contra sus enemigos humanos, Han’Gul disfruto de erradicar la vida de esos pieles rosas y por lo tanto así demostrarle el como la magia vil al compás es una fuerza implacable.
Esto genero conflictos internos, sin embargo Mantosocuro estaba demasiado atareado aprendiendo de su maestro y “padre” como para percatarse de lo ocurrido. Sin embargo se dio cuenta de lo ocurrido cuando las fuerzas de la Horda tuvieron que combatir a sus demoníacos hermanos que ahora habían decidido servir a la Legión por mandato de Grommash que no logro superar su ambición. El pequeño ya tenia sus años, aunque aun no sabia luchar con naturalidad pues no se le crió para ser un guerrero si no que ser un poderoso hechicero, lo cual tomaba tiempo y dedicación.

Luego de variadas batallas contra la Alianza, Kar’Groshar se sentía cada vez más adaptado a la ira de la batalla. Desarrollando su sed de sangre en contra de la Alianza, conociendo el daño que causan a su pueblo, prometió a su maestro que lucharía por derrocar a la Alianza aunque le lleve toda una vida de luchas sin respiro alguno. Irónicamente nunca se espero lo que estaría por ocurrir, tantas luchas contra los humanos e inclusive contra los elfos de la noche para que posteriormente se vieran forzados a unir fuerzas para luchar contra un enemigo común que se alzaba amenazante.

La tercera guerra había llegado a su clímax, la Horda se vio forzada a unir fuerzas con la Alianza para posteriormente acoplarse los Elfos Nocturnos. Todos los ejércitos estaban dispuesto a luchar, pero esta vez Mantoscuro se separaría de su maestro, el cual acudió a la llamada de su Jefe de Guerra y partió hacia las tierras elfas mientras que Kar permaneció en las áridas tierras de los Baldíos. Ahí entablo una conversación y aprendió más sobre su cultura, sobre lo que debía hacer para convertirse en todo un adulto, aunque en tiempos de guerra el realizar el Om’Riggor seria bastante complicado.
Cuando la derrota de Archimonde el Corruptor llego, Han’Gul volvió junto a su alumno de escasa edad, esta vez traía con sigo un sentimiento de victoria y orgullo que jamás había sentido, se dispuso a enseñar con presteza al orco, el cual anhelaba también dominar esos poderes oscuros para demostrar su fuerza al resto.
Así durante los eventos posteriores, Han’Gul se aislaría de la fundación de Orgrimmar para enseñar a su único alumno, le mostró el como dominar lo que significaba ser un necrolito y el como en una vida llena de conflicto no había lugar para la piedad y mucho menos la necedad, tan solo había lugar para la sabiduría y el poder. Sin embargo, por la testarudez del orco no logro dominar en totalidad y mucho menos facilidad los caminos de la magia vil y nigromantica, le fue bastante complicado y por lo tanto pasaron años hasta que logro ser un un digno aprendiz de Han’Gul.

Pasaron varios años, el orco parecía al fin progresar en lo que era lo vil , Han’Gul aunque gruñía como era costumbre, estaba orgulloso de sus avances e inclusive feliz. Se dirigieron hacia Orgrimmar, la fortaleza de la Horda que ya había sido fundad hacia algunos años, ahí se unieron al Circo de las Sombras.
En los días posteriores se enteraron de lo ocurrido con el Asedio de Terrallende, la Legión había sido derrotada nuevamente y la Horda derribaba demonio tras demonio. Para luego seguir con sus caminos oscurecidos como necrolito, Han’Gul se volvió alguien más prestigiado en el Circo de las Sombras a diferencia de Kar’Groshar que fue visto de manera extraña por lo poco común que era el que un orco eligiera ese camino.
Sin embargo poco le importo, la indiferencia se había vuelto la emoción predominante en su ser, por lo cual se volvió alguien aun más testarudo que antes, además de ser alguien frió.
Pasaron unos meses, con la victoria sellada y el Jefe de Guerra Thrall al mandato, se habían enterado de que la Alianza planeaba dirigirse hacia el norte, en Rasganorte para librar una lucha contra el Rey Exánime. Y la Horda, que parecía no querer forzar sus tropas en una batalla lejana, tan solo permaneció en Orgrimmar hasta que de la nada, la voz del Arthas resonó en las murallas de la fortaleza, mientras un grupo de No-Muertos asediaba la ciudad.
Rápidamente todos los miembros de la Horda comenzaron a defender su capital, con garras y colmillos, sea como fuera la Plaga no ganaría hoy, a pesar del sentimiento de inseguridad de Kar logro superarlo gracias a las costumbres de Han’gul que le había adoctrinado y luchar con las habilidades que había aprendido al pasar los años contra aquellos muertos vivientes esbirros del Rey Exánime, los que aunque no eran muchos ni era todo el potencial de la plaga, dieron buena lucha.
Ante este ataque, los guerreros de la Horda no se quedarían se brazos cruzados y mucho ambos lo hizo el Jefe de Guerra, el cual ahora gracias a su potestad como líder de su facción, oficialmente la Horda se uniría a la campaña en Rasganorte, para luchar contra el Rey Exánime.

Han’Gul no dudo en partir, como así lo hizo también Mantoscuro, mas este tenia otras intenciones. Tras años de perdidas e instrucciones en su formación de necrolito, anhelaba más poder del que había obtenido bajo la enseñanza de un viejo orco. Ya había probado el poder de la plaga, antaño esclavos de la Legión al igual que su pueblo, pero ellos eran más fuertes, no tuvieron que aliarse con otras razas, entonces sus pensamientos sellaron una decisión; Se uniria a la plaga por su propio bienestar, que más da el resto, cuando puedes obtener un poder capaz de esclavizarlos.

Se reunió con el culto de los Malditos, para traicionar a la Horda y luchar en su bando, estos notaron potencial en sus habilidades para alzar muertos, pero había un precio, su voluntad al Rey Exánime debería entregar.
Tentado por la oferta de poder y victoria, acepto. Fue instruido por varios necrolitos, juro lealtad a Arthas y la plaga, como también al Culto de los Malditos, consiguió dominar su voluntad, la corrupción de las torturas logro hacer cambiar su forma de pensar, tomando su indiferencia y gélida personalidad para que no existiera arrepentimiento alguno, que su lealtad sea eterna para el Rey Exánime.

Sin duda ahora no era quien todos conocían, ya no le importaba nadie y no sentía gratitud ante aquel que le había enseñado todo, lucho por la plaga sin sentimiento de culpa alguno, tan solo deseaba el poder, ver las caras de los suyos rendirse ante el y aceptar a la sombra como ahora el había hecho. Ante la expresión: “Larga vida al Rey Exánime” partió a combatir unos de los ejércitos de la Horda, sus hechizos ahora eran más oscuros, más sombríos y por lo tanto más interesantes, podía levantar a muertos vivientes como sus maestros le habían enseñado, aunque no era más que un aprendiz.
En aquel enfrentamiento, que sucedía mientras asediaban Corona de Hielo, se vio forzado a combatir a su maestro, Han’Gul, pues así su voluntad ligada a Arthas lo requería. Con sus nuevas habilidades que se desarrollaban en magia vil y sombras, dio una dura batalla a aquel mago que antaño era su maestro, sin embargo el poder de aquel anciano no tenia comparación a la del aprendiz, rápidamente aquel hechicero tomo ventaja contra el necrolito, forzándole a retirarse. Dentro de el creció la ira y el rencor, deseaba verle morir a aquel que osaba desafiar su cometido.

Cuando el líder de la plaga, Arthas Menethil y Bolvar Fordragon fuera renombrado como el nuevo líder de la plaga, conocido por pocos. Mantoscuro no entendía lo que había ocurrido, sus crímenes de guerra ahora no tenían cabida en su voluntad, estaba extrañado pero sabia que en este mundo no tenia lugar, ni quería tenerlo tampoco, si Azeroth no repudiaba a la plaga, Azeroth deberá perecer ante esta. Lo que estaba ocurriendo le había hecho colapsar, confundirse y ser presa de la corrupción y locura, más de lo normal, tan solo sabia que lo que había cometido lo había hecho por el, y por poder o al menos eso creía, por ello ignoraba el que su alma había sido subyugada por Arthas.
Al pasar un tiempo, meses quizás, no terminaba de entender y tan solo hacia su cometido, para lo que lo habían instruido, extender el poderío del Azote de los Vivos a pesar que ahora no poseía esperanzas en esto sin el Rey Exánime.

Hasta que lo escucho, un eco, una señal, sea como fuere, sentía como el Rey Exánime aun permanecía, era unos susurro al sonar de un eco.
Era confuso, pero su cometido tendría sentido una vez más, sin dudarlo, en busca de poder y hacer lo que tenia que hacer, viendo en lo que se había convertido, ofreció su voluntad absoluta a este Rey Exánime que aun permanecía. Sus ideales retomaron poder dentro de el, el Azote jamás seria derrotado pues al final todos formarían parte de el, todos serian esbirros de la Plaga, aunque era miembro del Culto de los Malditos, con Arthas y Kel’Thuzad derrotados tomo la iniciativa y siguió la voluntad de este nuevo Rey Exánime, para cumplir el cometido y darle sentido en lo que se había convertido.
Y también por poder, el poder para doblegarlos a todos. [/INDENT]

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