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Bol'Zu Dos Colmillos Trol Lanzanegra

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mayo 16, 2018
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1
julio 12, 2017 - 4:28 am
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[SIZE=5]Bastián[/SIZE]

Nombre y apellidos[INDENT]Taz'Ji Dos Colmillos [/INDENT]
Raza[INDENT] Trol Lanzanegra [/INDENT]
Nivel de Rol[INDENT] 1 [/INDENT]
Promoción a la que aspiras[INDENT] Ninguna [/INDENT]
Clase[INDENT] Guerrero [/INDENT]
Género[INDENT] Masculino [/INDENT]
Edad[INDENT] 35 [/INDENT]
Clan, tribu o cártel[INDENT] Exiliado [/INDENT]
Metas[INDENT] Conllevar a la unión de sus pares para así obtener sus logros y metas que en su vida dentro de la tribu no imagino tener, en pocas palabras "Conseguir lo que quiere, cuando quiere, con ayuda del resto de piratas". Además de claro portar consigo mucha riqueza digna de respeto y admiración mas que nada, además de demostrar al resto su autoridad y fuerza en lo que respecta los suyos. Y a pesar de que su tribu, Horda o Alianza, le es indiferente, siempre disfrutara de ver caer a la Alianza a sus pies o más bien ahogarse frente su barco. También otra meta que posee en sus sueños más lejanos, es volverse un capitán y ser símbolo de unión para su propia tripulación. [/INDENT]
Clases de Prestigio que aspiras[INDENT] A elegir OnRol. [/INDENT]
Altura y peso del personaje[INDENT] 2.30 Metros y 123 Kilogramos. [/INDENT]
Apariencia física[INDENT] Su color de piel es un azul verdoso como el de cualquier Trol, además posee los dos colmillos o protuberancias típicas de su gente de una tamaño considerable y destacarle, su cabello es despeinado en tonos rojizos y no posee rastro de pintura tribal o similares, pues nunca tuvo necesidad de representar nada. Respecto a su forma de vestir a pesar de todo, se le fue entregado una armadura pirata similar a las de los humanos, tanto como una espada que deja atrás toda vestidura tribal o Trol. [/INDENT]
Personalidad[INDENT] Es desconfiado y solitario en su mayoría, más cuando se ve forzado a entablar conversación lo hace sin mucho problema, entre su tripulación regularmente no se reserva muchas cosas. También puede llegar a ser egoísta, de pende del momento y si le conviene serlo, además de claro la ambición. No teme a la soledad como tal, pues lleva toda su vida en esta, pero si teme quedarse sin nadie a quien recurrir en momentos difíciles, el resto de miedos son generales y monótonos. [/INDENT]
Facción

  • Hostíl

Academia o Maestro[INDENT] - [/INDENT]
Organizaciones[INDENT] Los Errantes del Infierno [/INDENT]
Orientación Sexual

  • Heterosexual

Creencias e Ideales[INDENT] Toda creencia que tuvo alguna vez, la fue abandonando poco a poco, pero a pesar de no seguir ni practicar las virtudes de los Loa, si les teme y respeta por todo el poder que ellos convergen. Su ideal es el de la unión por conveniencia y cuando se pueda. [/INDENT]
Conocimientos[INDENT] Conoce los eventos de la Tercera Guerra con respecto a su antigua tribu y a la Horda. Habla Zandali, Orco, Bajo Común y esta aprendido a hablar Común para entablar charlas en la tripulación, aunque algo sabe por hablar con su conocido Edward. Lo mínimo de la espada y defensa con esta, al menos sabe luchar, no es el mejor pero de alguna manera puede defenderse. [/INDENT]
Clase Social

  • Mendigo

Familiares y conocidos[INDENT] La mayoría olvidados, a excepción de Edward (Conocido-Vivo). [/INDENT]
Lugar de Nacimiento y Residencia[INDENT] Nació en las Islas Trols, hasta el momento en que fue llevado a las Islas del Eco, donde poco a poco se convirtió en un ermitaño. [/INDENT]
Trabajo y Herencias[INDENT] Prisionero y esclavo de los Errantes del Infierno. [/INDENT]
Historia del personaje[INDENT] Nacido en las Islas Trols, de las cuales poco quedaban hasta el momento en que la Horda ayudo a su tribu a escapar de tales costas hasta el nuevo asentamiento de los Lanza Negra, Taz'Ji no solía armar mucho jaleo entre lo que se refiere el coexistir de las Islas del Eco, más era un roñoso ermitaño que solía guiarse por nada más que la avaricia y su ambición. Repudiado por sus padres en cuanto notaron la egoísta forma de ser de su malagradecido hijo que no sabía lo que era una unión ni una tribu, poco más se sabía del entre los cuentos de los niños que solían verlo explorar la Isla en soledad, afilando lanzas. Cuando no era más que un adolescente el Trol y a demostraba la falta de creencia en los Loa con un solo comentario:

-Padre, madre... ¿Por que los Loa se alimentan de sacrificios? ¿No que un Dios tiene todo? ¿Por que ser así de caprichoso?-.
-Los Loa son como son, no hay más. Nosotros vivimos para servir a sus caprichos y a hacerles divertir, sea como ellos quieran nos recompensan o torturan-..
-¿Pero por que? debería bastarles con nuestra adoración y esfuerzo por demostrárselo-.
-Por que si-. Respondió frió su padre, no le agradaba nada esta forma de ver a los Loa por parte de su hijo.
-Pero...-.
-¡¿Osas contradecirme?! ¡No, es más, osas contradecir a los Loa!-.
-Solo pido explicaciones, no tiene razón de que vivamos de los caprichos de los Loa... Debe haber una explicación, si no por que-.
-¡Nosotros no te inculcamos eso! ¡Mal juju! ¡Cree en los Loa y creerás en la Lanza Negra!-. Dijo su madre.
-¡¿Ehh?! Pero padre, madre... Ustedes son los progenitores de mi vida. ¿los Loa tienen derecho a arrebatarlo? ¿por que yo no puedo tener esos caprichos? ¡Yo tengo más existencia en este plano! ¡Yo podría tener muchas riquezas y buenos fortunios! ¿No es así?-. Intento explicar a sus padres.
-Eres codicioso, demasiado para ser un Trol. Ofendes a los Loa, tu no eres un Lanza Negra, tu no eres un Trol, tu no eres mi hijo-. Aclaro al joven, estaba molesto sin duda y lo despreciaba por contradecir las creencias de la Tribu.
-¡No aguanto más! ¡Recibirás un castigo, ¿me oyes?! ¡Una maldición!-. Dijo su madre, iracunda.
-¡Si una maldición! ¡Que toda la tribu sepa del hereje al notar sus ojos, su mirada!-. Dijo el padre, tomando de los brazos al adolescente.

El joven grito desesperado, pero los brazos de su padre le aferraban a continuar hasta una caldera herviente, la madre echo a la mezcla unas cuantas hierbas, unos ojos de sapo y un extenso pelaje de los felinos que deambulan cerca. Empezó a revolver, la pócima hasta que estaba lista para que se usara, acercaron al chico a la olla y le sumergieron dentro de esta hasta que se viera a forzado a beber, a pesar de la temperatura de las aguas no se realizo ninguna quemadura, pero si obtuvo algo peor, visiones de miedo y caos. La caldera empezó a desaparecer y pronto no diviso más que oscuridad, hasta que de repente apareció una antorcha con el estandarte de la tribu, se sintió atraído a cogerla hasta que cuando su palma toco la antorcha, unas cadenas le apresaron desde sus muñecas y hasta los pies, estas tiraron y lo sumían más en oscuridad, cada vez veía a su tribu más lejos, hasta que ya no vio más, poco a poco sintió todo su cuerpo débil hasta que esto le hizo cerrar sus ojos, en cuanto los volvió abrir estaba perdido en la jungla de las Islas del Eco, en la arena decía un mensaje escrito en Zandali "En tus ojos todos notaran que estas maldecido, destinado a huir y nunca cesar, ya no tienes lugar en este mundo. Pero solo los Loa elegirán tu destino, pronto nadie te querrá aquí, lárgate y no vuelvas más". Taz'Ji noto como ya sus padres no le querían por no tener fe en los Loa, desde aquel día no creyó más en ello a pesar de todo su ambiente religioso, también se bufo de una maldición pues a pesar de que conocía aquellos poderes no creía a sus padres capaz de algo así, decidió permanecer lo más alejado de la Tribu pues no tenia a donde más ir en este mundo.

Muchos dicen que nunca fue fiel a la Tribu, que a pesar de todo nunca haría daño a un Lanza Negra, más eso no basto, para que muchos desconfiaran del inexperto guerrero. Nunca recibió un buen trato por parte de los soldados Lanza Negra, muchos lo veían como un exiliado de la Tribu a pesar de que eso nunca se proclamó, nadie sabe por qué se volvió así de aislado aunque muchos rumoreaban su poca fe en los Loa, principal razón de su aislamiento. Quizá los poderes que nunca pudo dominar, los que en su ambición de riqueza y poder, lo fueron encerrando más y más en su egoísmo.

En cuanto Zalazane hizo su golpe en traición contra Vol’Jin, tomo el control de las Islas del Eco, muchos Trols huyeron, otros fueron embelesados por el Vudú y la magia oscura que portaba el medico brujo. El ermitaño no fue una excepción, intento defenderse de los alocados Zombis de Zalazane, más no pudo hacer nada contra tal calamidad y termino sumido bajo los efectos de la magia negra. Como un esclavo más del Vudú de aquel traidor, continúo por mucho tiempo hasta que los Lanza Negra se dignaron en buscar lo que era suyo, la batalla contra las Islas del Eco comenzó. Muchos Trols cayeron en el bélico enfrentamiento, de los cuales nos tiene acostumbrado Azeroth, más Taz'Ji opuso una resistencia aún bajo los efectos de la magai negra y enfrento cara a cara, sin piedad a los suyos, utilizando artes sin honor como ya sean trampas, atacar desde sus escondites e incluso un asesinato por la espalda. Cuando la batalla finalizo, Zalazane derrotado y Vol’Jin de vuelta al mando, Taz'Ji tomo control de su cuerpo y conciencia, muchas dudas se arremolinaban en su cabeza pues sentía rencor por los de su Tribu aun, también sentía lastima y vergüenza por aquellos que asesino, pero no sentía arrepentimiento y eso era lo que más le preocupaba pues era su tribu, que a pesar de todo lo mucho que lo han aislado y demostraron su poco interés hacia él, pertenecía a esta.

En cuanto sus dudas surgieron, también lo hicieron los problemas, el maldecido fue acusado de traición por su poca fe en los Loa y de colaborar con el traidor Zalazane, muchos apoyaron esto por su desconfianza al exiliado, Taz'Ji poco a poco fue agarrando un rencor a su gente por los actos que cometían en su contra sin fundamentos. Hasta que llegó la hora, la senda del destino lo llevo a parar a Durotar en busca de una planta que tanto disfrutaba saborear, más fue ahí donde conocería a Jan’Do, el cual le demostraría lo que era un repudio pues este Trol por tener una maldición y no aportar nada a la tribu, era una ofensa los Loa por su poca fe y no aceptaría más su presencia aquí, así pues fue quien lo reto en tierras orcas a un Mak’Gora, repudiaba al ermitaño con mucho afán por ser lo contrario a la unión de una tribu, Taz'Ji no se atrevió a aceptar tal combate más se le amenazo de que si no aceptaba no solo sería deshonrado si no que sería expulsado de los Lanza Negra. Taz'Ji en un ataque de ira, no dijo nada y asintió callado, clavo su lanza en el suelo y dijo:

-Que todo’ sepa’ que e’te día Taz'Ji abandona a la Lanza Neg’a y a la Ho’da, y ma’cha al exilio-. Sin más partió en dirección a la nada, antes de que le asesinaran por esta afrenta.

Camino y camino por las áridas tierras hasta desplomarse sobre estas sin rastro de civilización ni ayuda. Más nunca se detuvo, esto era como un paseo por la isla o al menos eso quería creer, estaba acostumbrado a la soledad y pues no le temiera, a diferencia de la muerte. Hasta que logro llegar a una ciudad que no pertenecía a la Horda, si no que a los Goblins del cartel Bonvapor, ósea neutrales. Aquí se detuvo un tiempo, a retomar fuerzas, comer algo con lo poco que podía tomar e incluso beber. No tardó mucho en volver a incursionar en busca de una tierra prospera alejada de la Horda y la Alianza en la cual asentarse para continuar su vida de ermitaño, más sin el saberlo se acercaba más y más a una de las bases humanas que aun resistía en los Baldíos, los humanos de la Alianza apenas verlo decidieron abatirlo más sobrevivió y estaba moribundo, lo tomaron como rehén y planeaban tenerlo en sus prisiones de guerra como acostumbraban, junto a otros malandrines de la Horda, bandidos e inclusive piratas.

Ahí conoció a un marinero llamado Edward Bonjow, en principio ni siquiera se hablaban a pesar de compartir cadenas muy cercanas, pero al final fue aquel humano el que entablo una conversación:

-Las olas rugen, más esta tierra está más seca que...-. Dijo de la nada el Pirata.
-No e’tamo’ ce’ca de la co’ta, no llega el agua ha’ta ‘qui-. Explico el trol.
-Lo sé, lo se… Extraño esos días de alta mar, los tuyos tienen sus islas y canoas, ¿no trol?-.
-Lo’ mio’… Yo ya no soy pa’te de ello’, no má’-.
-¿A no? ¿Entonces no eres de la Horda? ¡Vaya! El último Trol que vi, llego junto a un orco, no te contare lo que paso pero digamos que no están vivos… -. Dijo entre una burlesca risa el humano.
-Ya… Me da igual-. Dijo seco y cortante el trol.

Así continuaron muchas conversaciones durante unas semanas, pero hasta que el Trol al fin cedió las insistencias del pirata, pues entre las torturas de los humanos en busca de sacarle información que no poseía y el estar encadenado todo el día contemplando el paraje desolado del cual no tenía esperanzas de salir, opto por entablar una conversación para no ser presa de la locura y el pánico. Poco a poco ambos agentes fueron familiarizándose, conociendo uno del otro, a pesar de eso nunca se consideraron amigos más si buenos conocidos.

Hasta que llegó la hora de liberarse, poco a poco entre diálogos que no parecían más que una charla de colegas, no era nada más y nada menos que un plan de escape para ambos sujetos. Un motín en uno de los barcos de la Alianza, asaltarlo y abordarlo, hacerse con sus tripulantes y huir hasta Bahía del Botín donde podrán perder la pista de los soldados. Todo comenzó con Taz'Ji y aquel capitán, con lo que podían forzaron improvisadamente las cerraduras, día y noche hasta que al fin cayeron. Sin llamar la atención ayudaron y liberaron a otros piratas, miembros de la Horda y bandidos, poco a poco se armó todo un ejército entre las celdas, pero el problema era el cómo hacer frente a tal tamaño de soldados. Trazaron un plan, los miembros de la que en su mayoría eran buenos guerreros se encargarían de combatir en la entrada llamando la atención de la mayoría de soldados, los bandidos harían de las saboteando a las filas enemigas con explosiones y otras creativas formas de diezmar el orden de la Alianza, por último los piratas que se juntaron todos con el mismo objetivo de llegar a Bahía del Botín se encargarían de asediar uno de los barcos de los humanos y hacerse con el control de este para así cubrir la huida del resto. Parecía difícil, más no imposible y se pusieron manos a la obra.

-¡Jajá! ¡Míralos caer Trol ehm… No recuerdo tu nombre! ¡Bah! ¡Qué más da, te llamare Dos Colmillos!-. Exclamo el pirata ya arriba de la nave, disparando uno de los cañones.
-¡Ya colega! Que sepan de lo que e’tamo’ hecho’-. Dijo con un ánimo poco común en él, Taz'Ji.
-Si salimos de esta, te presentare a mis chicos. Nunca pensé sentirme a gusto con la compañía de un Trol colmilludo-. Dijo con su burlesca sonrisa típica de aquel pirata.
-¡Ni yo con un Humano piel blanda!-. Rio por primera vez en tanto tiempo el Trol, parecía que por primera vez había entablado una buena relación con alguien, a pesar de ser Trol, al fin se sentía como si fuera parte de un grupo, de una familia, de una tribu.

Todo termino, salió como se había planeado sin embargo algunos por no decir muchos cayeron presa de balas, espadas y redes, siendo asesinados o apresados nuevamente. Más los que lograron huir en la embarcación, no tardaron en dejar atrás aquella tierra y las flotas enemigas, ahora eran libres y Taz'Ji se sentía como si su destino al fin cambiara para dejar su actitud solitaria y ermitaña, aunque fue por las malas y atado con cadenas por su puesto pero había llegado hasta este punto y se sentía alegre por ello. Más en el transcurso hacia Bahía del Botín, se le entrego al Trol tanto ropas como una espada pirata con lo cual podría defenderse y dejar en claro al bando que estaba aliado, hasta que habían pasado ya unos días hasta que cuando se creía que no tardaría más de un día en divisar aquellas costas rodeadas de Goblins, pero algo inesperado sucedió y entonces un barco pirata empezó a saltar al suyo.

-¡No puedes robar a un ladrón!-. Exclamo con ira Edward, incluso alzaba en puño en señal de batalla.
-¡Déjate de parloteo y entrega la nave de una vez!-. Grito uno de los piratas enemigos.

Edward se volteo y observo a la tripulación, se acero a Taz'Ji y susurró:

-Un placer conocerte Dos Colmillos, más así es la vida de un pirata, tu familia es tu tripulación pero bueno… No son mi tripulación, solo os he usado, y como dice aquel-. Se pauso para tomar un poco de aire.
-¿Qué dice’?-. Pregunto el trol confundido.
-¡Sálvese quien pueda perros de agua dulce!-. Grito Edward y se lanzó al agua, el resto de tripulantes hicieron lo mismo o fueron asesinados por el resto.

Taz'Ji estaba anonadado, quizá confió mucho en aquel humano o quizá así era la vida de un pirata, siempre vas por donde te conviene, lo medito unos segundos y no vio lo malo en aquella vida, pero basto que pensara eso para que recibiera un puñetazo directo al rostro y cayera inconsciente. Horas después despertó, enjaulado otra vez, más esta vez era esclavo de aquellos piratas y le ordenaron encargarse de las tareas cotidianas más sumamente aburridas, Taz'Ji no sabía cómo reaccionar pero obedeció, puede que aquella tripulación llamada “Los Errantes del Infierno” sea una buena oportunidad para este Trol, son poderosos y cuentan con una buena armada sin duda, además que sí pudieron apoderarse del barco del que antes formaba parte, eran los ideales para dar un avance en la vida de ganancias y riquezas de Taz'Ji Dos Colmillos, como se le conoce por los mares. [/INDENT]

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